Escrito por Food News
¡extra, extra!

Sí podemos solucionar el  

problema del hambre en el mundo

Durante décadas hemos escuchado que debemos terminar con el hambre a nivel mundial. Seguramente te tocó gente que pedía donaciones en la caja registradora o al salir del supermercado para ayudar a los niños que no tenían comida (casi siempre se mencionaban países lejanos), y posiblemente en tu escuela se habló del tema por mucho tiempo.

Ahora parece que la conversación ha disminuído, pero nunca se ha terminado. Con la idea de que el hambre en el mundo es un problema tan viejo como el tiempo y que parece imposible de erradicar, muchos han pasado a otras cosas, sin embargo, el hambre no solo es un problema presente, sino uno que realmente ha cambiado en los últimos años.

No somos una sociedad perfecta, pero a pesar de lo que muchos creen, el problema del hambre a nivel mundial sí ha cambiado en los últimos años. Se estima que en 1990, un cuarto de la población a nivel mundial no tenía acceso a comida de manera regular. Esto equivalía a 1.33 mil millones de personas. Hoy se estima que es menos de una octava parte de la población o sea menos de 90 millones de personas y eso con el cálculo de que hay mucha más gente en el planeta que hace 30 años.

 

Las donaciones en dinero y especie de personas en países que no sufren de estos problemas han sido esenciales para ayudar a los más necesitados, pero ahora que nos acercamos a la recta final, se necesita un enfoque diferente.

La tecnología ha sido parte importante del movimiento para terminar con el hambre. Antes consistía en tener equipo necesario para almacenar comida y transportarla de manera segura hasta los lugares donde las personas con hambre se encuentran, pero ahora se están implementando nuevas tecnologías para crecer comida donde era imposible hacerlo o crear alimentos que soporten mucho tiempo sin ser consumidos pero que no pierdan sus propiedades nutricionales.

La comida chatarra lleva ese nombre por tener calorías vacías, crear más daño que bien y ser muy barata, pero esa comida no es la que se busca llevar a lugares donde la gente sufre de hambre, sino comida capaz de dar los mejores nutrientes a la gente e impulsar a llevar una vida digna.

Otra cuestión es que eliminar el hambre no se trata de darle a la gente comida un día y que nadie pase hambre por un corto periodo de tiempo, sino de que cada lugar cuente con alimento para mantenerse sano sin preocuparse por cosas como el medio ambiente, problemas políticos, la disponibilidad de recursos naturales y más. Esto cambia las cosas y por eso es esencial que la lucha contra el hambre esté ligada a la lucha contra el cambio climático, la búsqueda de paz a nivel mundial y más.

Es por esto que el tema parece tan complejo. El hambre como la conocíamos antes está apunto de ser erradicada, pero parece que no se puede hablar de terminar con el hambre por completo porque siempre habrá cuestiones fuera de nuestro control que la provoquen, sin embargo, es importante ver que a diferencia de cualquier otra época en la historia de la humanidad, estamos a muy poco de garantizar que casi todas las personas del planeta tengan acceso a comida tres veces al día, y que mientras más problemas enfrentemos como humanidad, será mucho más fácil ver el hambre como un problema del pasado.