Escrito por Food News
estamos en camino a un mundo mucho más verde y feliz. estamos en camino a un mundo mucho más verde y feliz. 

El cambio climático no es un problema que causamos, es un fenómeno natural e irrefutable, pero nosotros tenemos el poder para revertir los cambios que hemos causado.

¡Podemos ganarle la carrera al cambio climático!

 

¿A qué se refiere? A que durante muchos años el cambio climático fue una alarma que sonaba a la distancia, un problema cuya resolución se decidió posponer a favor de problemas que se veían más urgentes y necesarios, pero ahora, hemos descubierto que se trata de la crisis definitoria, no de nuestra generación, sino de todas las que vivimos en el planeta en este momento y tal vez otras que faltan por venir.

El mundo está conectado más allá de lo que el ser humano ha logrado. No hablamos de carreteras que conectan países o de la cadena de suministro que nos permite conseguir cualquier cosa de cualquier lugar del mundo. Hablamos de una conexión donde una corriente de aire en Europa da paso a migraciones de animales en África y donde una nube de arena en el Sahara tiene consecuencias en el Amazonas.

Este planeta es un ser vivo que está en emergencia, pero a diferencia de lo que muchas veces nos hacen creer, a pesar de que el pesimismo parece estar ganando terreno, se trata de una lucha que no ha terminado y que realmente está demostrando ser efectiva para poder salvar a nuestro planeta del cambio climático.

De acuerdo a la ONU: “... estamos al menos un grado centígrado por encima de los niveles preindustriales y cerca de lo que los científicos advierten que sería “un riesgo inaceptable”. El Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático exige que el calentamiento final se mantenga “muy por debajo” de los dos grados centígrados, y que se prosigan los esfuerzos para limitar aún más el aumento a 1,5 grados. Pero si no reducimos las emisiones globales,las temperaturas podrían aumentar hasta tres grados centígrados para el año 2100, causando más daños irreversibles a nuestros ecosistemas”.

¿Qué estamos haciendo para lograr evitar este desastre? En primer lugar, el cambio climático no es un problema que causamos, es un fenómeno natural e irrefutable, pero nosotros tenemos el poder para revertir los cambios que hemos causado.

Si bien la tecnología ha contribuido al cambio climático, las tecnologías nuevas y eficientes pueden ayudarnos a reducir las emisiones netas y a crear un mundo más limpio; ya hay soluciones tecnológicas disponibles para más del 70 % de las emisiones actuales. En muchos lugares, la energía renovable es la fuente de energía más barata y los coches eléctricos están a punto de generalizarse.

Es esta tecnología la que está buscando crear autos autónomos que no necesitan conductores para poder llevarte de un lugar a otro. Ahora imagina que estos autos son eléctricos. Las grandes ciudades podrían prohibir los autos particulares y usar solo transporte compartido que funciona gracias a energía eléctrica. Esto bajaría drásticamente las emisiones de carbono, pues la mayoría de la gente podría subirse a estos vehículos que te llevarían rápidamente a tu destino debido a que ya no habría autos particulares.

Esto también se ha visto reflejado en la revolución de las bicicletas que ha sucedido en todo el mundo. Ciudades como Copenhague y Ámsterdam han convertido su ciudad en un paraíso para los ciclistas. En Copenhague el 40% de las personas de la ciudad se transporta en bicicleta a sus trabajos o escuelas y se estima que todas las personas de la ciudad cuentan con este medio de transporte, mismo que se ha convertido en el mejor amigo de los que buscan reducir su huella de carbono.

De hecho, al producir energía sustentable en su planta eléctrica, significa que Copenhague puede convertirse en la primera ciudad de carbono neutral en 2025, un reto que muchas grandes ciudades han puesto para el año 2050.

Otra manera en que se combate al cambio climático es con las energías alternativas. Además de cambiar los combustibles por electricidad, la manera de producirla sin dañar al planeta está convirtiéndose en la norma. De acuerdo al World Resources Institute, la energía solar y eólica creció a una tasa de crecimiento anual del 15% entre 2015 y 2020. Se estima que para 2030 el 45% de la energía venga de estas fuentes y tan pronto como para 2033 alcance el 100%.

Estamos en un punto crítico donde tenemos que hacer todo lo posible para transformar nuestro planeta y aunque debemos hacer presión a las personas en el poder para apresurar las cosas, el mundo no está tan mal como creemos, realmente estamos en camino a un mundo mucho más verde y feliz.