Escrito por Food News
¡extra, extra!

Los juegos olímpicos nos  

demuestran la fuerza del espíritu humano

Este año parece haber durado un siglo y aunque está por terminar, decidimos regresar el tiempo para recordar uno de los mejores momentos del año, incluso de los últimos cinco años y se trata de los Juegos Olímpicos de Tokio, que al ser pospuestos un año por la pandemia, son los primeros desde la última edición en Río de Janeiro en 2016.

Es en este evento donde el espíritu humano sale a flote, donde más allá de una competencia entre países (que es algo muy importante para emocionarnos como audiencia) se trata de una muestra de la capacidad que tenemos como personas para superarnos, ir más allá de lo que creemos posible y romper con los límites preestablecidos.

Es así que los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tuvo cosas como la primera medalla que México ganó en estos juegos, o más un par medallas de bronce que ganaron Alejandra Valencia y Luis Álvares demostrando que podemos estar en los primero lugares de los deportes que ni siquiera son tan conocidos aquí como lo es el tiro con arco.

Un deporte donde brillamos es en clavados, por los que la alegría fue extrema cuando Alejandra Orozco y Gabriela Agundez nos le dieron México otra medalla de bronce, demostrando que pronto podremos superar a las campeonas indiscutibles de China que no han bajado del podio más alto en los últimos años.

 

La ciclista de Austria, Anna Kiesenhofer, no era una de las esperadas en el podio olímpico en ciclismo en ruta en el Monte Fuji, ella era una peculiaridad porque se trata de una doctora en matemáticas que además era competidora olímpica. Sin embargo, nos enseñó que nunca debemos subestimar a los rivales, pues desde el primer momento se coló en los primeros lugares y recorrió 137 kilómetros liderando la carrera, superando a la neerlandesa Anne Van Vleuten, que se llevó plata, y a la italiana Elisa Longo con bronce. Esta es una de esas historias que nadie olvidará por ser tan inesperada.

18 años y fuera del bloque de países que tradicionalmente gana las competencias de nado en Juegos Olímpicos, la historia no olvidará el nombre de Ahmed Hafnaoui después de que lograra el oro en la competencia de nado de 400 metros, superando a leyendas como el australiano Jack McLoughlin con un tiempo de 3:43.36, 16 centésimas mejor que McLoughlin.

En otras muestras de coraje y apoyo, el italiano Gianmarco Tamberi y el catarí Mutaz Essa Barshim empataron en salto de altura y teniendo la oportunidad de un desempate para que hubiera sólo un ganador, decidieron aceptar un empate para compartir la medalla de oro. Esta ha sido una de las muestras de espíritu deportivo más grandes de la historia moderna.

Y claro, si recordaremos estos Juegos Olímpicos es por lo que sucedió en el nuevo deporte olímpico, skateboarding. Nadie le quita el honor a Momiji Nishiya de Japón por ser la primera mujer (y con tan solo 13 años) en ganar la medalla de oro en skateboarding, pero sin duda la que se llevó el corazón de todos fue Rayssa Leal, quien saltó a la fama hace unos años por unos videos donde practicaba en patineta pero disfrazada de hada. En ese entonces sólo tenía ocho años pero ya se veía como una promesa en el deporte y ahora es parte del movimiento para reivindicarlo ante una sociedad que aún los considera vándalos con su medalla de plata.