Escrito por Food News
¡extra, extra!

“La salud empieza

en el intestino”

Sabes qué remedio casero puede ser el eslabón perdido entre la buena digestión y la salud mental? Algunos doctores dicen haber encontrado una solución y lo mejor de todo es que es algo que tu abuelita te diría que siempre ha existido.

La Dra. Natasha Campbell Mc Bride creadora de la dieta GAPS descubrió que había algo en común entre un grupo de niños y otro de adultos con desórdenes neurológicos como hiperactividad, depresión, desorden de déficit de atención, bipolaridad, autismo, dislexia, dispraxia, hasta esquizofrenia. Todos tenían sistemas digestivos disfuncionales.

Empezó desintoxicando a sus pacientes, quitándoles comidas que suelen ser más agresivas para el aparato digestivo mientras alimentaba a todos de... ¿qué creen? En efecto, ¡Caldito de pollo!

En mi familia si te sentías mal o te dolía el estómago te hacían caldo de pollo sin saber porque invariablemente te sentías mejor. Recientemente ha habido un “hype” muy heavy en el consumo de caldos de hueso de pollo, res y pescado.
La ciencia afirma que un balance en el microbioma de nuestro intestino, mantiene una flora intestinal robusta y balanceada que permite una correcta digestión de alimentos, que a su vez, proveen los suficientes nutrientes para mantener una pared intestinal fuerte. La pared intestinal mantiene a los patógenos, toxinas y comida sin digerir de trasminarse al torrente sanguíneo. También es responsable de mandar los nutrientes indicados a los órganos correctos. No es de extrañarse cuando dicen que el estómago es el segundo cerebro.

La mayor parte de nuestro sistema inmunológico vive en nuestro tracto intestinal. Éste, junto con bacterias, produce una especie de analgésico y antibiótico natural que neutralizan, patógenos externos y toxinas.
Una pared intestinal débil puede romperse y dejar todo tipo de patógenos entrar directamente al torrente sanguíneo y al sistema linfático, causando una respuesta de inflamación tremenda.

El caldo de hueso es tan reconfortante como saludable; tomarte una taza de este líquido calientito could possibly be the best comfort food if you’re not a vegan. La próxima vez que te sientas bajo de ánimo, deprimido o distraído, haz la prueba y en vez de comerte un panecito o echarte una chela, tómate un consomé de pollo.

Gracias al caldo de hueso de pollo, apoyamos tanto al micro-mundo que existe en nuestro cuerpo como al macro también! El medio ambiente es importante y la buena noticia es que el pollo y otras aves son los animales que menos liberan CO2. No solo estás aprovechando todo el producto animal al utilizar los huesitos sino que estás consumiendo un producto de bajo impacto ambiental.

Y lo mejor de todo es que un caldo de hueso, nunca se cocerá de más, entre más horas esté hirviendo a fuego lento, más rico en nutrientes. Para los vegetarianos y veganos, el caldo de verduras surte el mismo efecto reconfortante y las algas marinas, también tienen propiedades desinflamatorias que promueven una extraordinaria digestión.