Escrito por Food News
¡extra, extra!

Leer buenas noticias

es medicina para tu cerebro 

El cerebro es un órgano tan misterioso como asombroso. Siempre lo hemos asociado con inteligencia, y esto no es raro, pues ahí se originan una serie de conexiones que nos permiten acciones como pensar, hablar, procesar emociones y conducir movimientos del cuerpo. Estos procesos están escondidos de nuestra conciencia. Nunca nadie dice después de comer, esperame tantito que tengo que empezar a digerir mi comida. Simplemente sucede y es gracias a todos estos mensajes que nuestro cerebro manda. Aunque es nuestro cerebro, no podemos tomar crédito de estos procesos que apenas estamos empezando a entender.

De lo que si tenemos más control, es qué le damos de comer a nuestro cerebro. Y no hablo de comestibles que sabemos incrementan la función cerebral como las nueces, o el plátano que promueve melatonina…Si no, ¿qué hay de la comida visual o inclusive auditiva que le damos a nuestro cerebro y cómo nos afecta?

Para entender lo que sucede en nuestro cerebro cuando vé cosas bellas o recibe buenas noticias, voy a hablar un poco de historia sobre el cerebro y su conexión con 3 elementos que han sido asociados con la importancia de consumir información de calidad.

Las emociones, el estrés y la memoria.
Las emociones están más ligadas a nuestra salud de lo que en los últimos 300 años hemos querido aceptar. Las antiguas filosofías lo sabían y lo declaraban constantemente. Gracias a la era de la racionalización, se fueron muchas supersticiones que solo truncaron nuestro crecimiento, pero el “ver para creer” también se llevó entre las patas, el concepto de que las emociones afectan nuestra salud física.

En los 50 's el científico austriaco-canadiense Hans Selye, destapó el tabú de que las emociones afectan la salud física, normalizando esta noción y cambiando los diccionarios alrededor del mundo agregando la palabra que ahora bien conocemos: estrés.

Pero el trabajo realmente revolucionario, fue cuando la doctora Ester Sternberg, demuestra la conexión directa entre el sistema nervioso central y el sistema inmunológico.

Las moléculas inmunes formadas por la sangre desencadenan funciones en el cerebro que afectan directamente nuestras emociones. Esta danza entre emociones y salud física es mediada por el estrés. La misma parte del cerebro que regula el estrés, también es la que crea resistencia a enfermedades inflamatorias como la artritis! ¿Así o más random? Y no solo eso, esta misma parte del cerebro también juega un papel importante en la depresión,

Otro mediador de las emociones pero esta vez con las sensaciones es la memoria. Cada momento de nuestro día estamos

experimentando sensaciones que pueden a su vez causar una emoción.

Un aroma que te trae un recuerdo; una cara conocida en un extraño, la primera partitura de una canción que te recuerda a otra canción. Todo esto te puede llevar a una emoción placentera que es procesada en el núcleo accumbens o a una negativa que es procesada en el amígdala. Estos centros de procesamiento emocional están ligados por medio de nervios a partes sensoriales del cerebro y a la parte del lóbulo frontal y al hipocampo, centros que se encargan de coordinar pensamientos y memoria.

Ahora, sabiendo esto, podemos imaginarnos lo que ver malas noticias a diario ocasiona. Tu cerebro se activa, liberando cortisol, la principal hormona asociada con el estrés, que te pone en estado de alerta y que ayuda a que reacciones en situaciones de peligro, pero una sobreproducción de esta puede causar serios desbalances como

Ansiedad y depresión
Dolores de cabeza
Enfermedades del corazón
Problemas de memoria y concentración
Problemas digestivos
insomnia
Aumento de peso, sobre todo alrededor de la cintura.

También sabemos que el estrés afecta el sistema inmune, bajando tus defensas y haciéndote más propenso a enfermarte.

Si estás viendo malas noticias constantemente, estas creando nuevas memorias que influenciarán como piensas y cómo reaccionas a futuros eventos que en su momento podrán aparentar no estar ligados. El cerebro es tan misterioso y le encanta hacer conexiones.

El morbo y ver malas noticias puede resultar adictivo. En los 90 's hubo una inundación en el televisor de noticias sensacionalistas de crimen y violencia cuando los mercadólogos se dieron cuenta que subían los ratings, pero pronto muchas personas se dieron cuenta de los efectos adversos que este hecho tuvo y mucha gente echó su televisor por la ventana. Se reportó un detrimento de productividad en el trabajo y en la casa también, ansiedad y problemas para dormir. Cuando ves una nota sensacionalista, quieres saber más. Esto no solo te quita tiempo sino que te deja con una sensación de vacío. Tu cerebro empieza a buscar soluciones… ¿Por qué sucedió? ¿Por qué lo hizo?... O simplemente una mala noticia, tiene el poder de cambiar el humor de tu día.

Entonces, cómo puedes contrarrestar este efecto y al mismo tiempo ser una persona informada.

Una dosis diaria de buenas noticias
Al escuchar buenas noticias tu cerebro produce serotonina y dopamina por lo que te puede ayudar a estar más relajado. Mejora tu visión de la vida y reconoces cualidades positivas en las personas y en ti mismo, por lo que mejora tu autoestima y calidad en las relaciones.

Si eres news junkie y no puedes vivir sin saber lo que está pasando en el mundo, busca fuentes de información que no sean sensacionalistas, encuentra periodistas serios y especializados en su tema. Si te encanta leer el periódico, intenta de vez en cuando leer periódicos de hace años. Esto te da muy buena perspectiva de lo que son las noticias y tu nivel crítico aumentará al leer las noticias de actualidad.

Ver arte:
Una de las mejores maneras que hoy podemos incorporar belleza e información relevante en nuestras vidas es por medio del arte. Si tienes la oportunidad de ir a museos, esta es una de las mejores maneras de alimentar tu cerebro. Gracias a la tecnología, hay más de seis millones de obras de arte en alta definición Están archivadas en la web en bloques por décadas, por lo que te puede dar una buena idea de lo que estaba sucediendo en ese momento en esa región.

La lectura:
La literatura es una manera sofisticada de estar informado. La lectura, no solo aumenta el nivel de concentración (clasificada actualmente en 8 seg, el de Dory en Encontrando a Nemo era 9 seg!) sino que te da una vista panorámica de la época, la situación de vida y la identidad de la población del lugar de origen de dicho libro.

La buena noticia es que en esta era de la información, podemos escoger lo que queremos consumir, y con los avances en la neurociencia, sabemos que podemos influenciar la calidad de nuestro día con solo una pequeña dosis diaria de buenas noticias.