Escrito por Food News
¡Extra, extra! Señal, rutina y recompensa ;) ¡Extra, extra! Señal, rutina y recompensa ;) 

Crear hábitos saludables es más fácil de lo que crees - Food News
Uno de los principios bajo los que rijo mi vida es que es una gran broma. Cuando eres un niño vives sin miedo a nada, sin temor a las consecuencias y con mucha suerte y apoyo creces para convertirte en alguien con hábitos saludables, pero hay que aceptar que aún con muchos hábitos buenos, también tenemos muy malos.

Al crecer y pasar por la etapa rebelde, nos damos cuenta que debemos mejorar nuestros hábitos por un sin fin de razones. Sin embargo, muchas veces cuando vemos las consecuencias de décadas de malos hábitos tal vez ya tenemos problemas físicos y muchos más problemas emocionales de los que quisiéramos. Si el timing en la vida nunca es perfecto es por eso, porque la vida es una broma.

La buena noticia es que crear hábitos saludables no sólo puede cambiar tu vida para bien, también puede revertir mucho del daño causado en el pasado. Quisiera decirte que es fácil, pero eso depende de la determinación de cada persona y de sus objetivos a cumplir. Por ejemplo, desde que era adolescente sabía que debía hacer más ejercicio y cada año nuevo mi propósito era ir al gimnasio, pero cada año pasaba lo mismo y después de unas semanas abandonaba toda esperanza.

Fue hasta que decidí atacar al problema de raíz y entender cómo se forman buenos hábitos que todo cambió. En vez de ir a un gimnasio, comencé a hacer algo que me gusta mucho más hacer, correr. A pesar de que me gusta, cada mañana era una tortura salir de la cama para lograrlo, pero al obligarme a levantarme de inmediato y no darle snooze al despertador, ya había hecho 50% del trabajo.

Me di cuenta que basta con crear un pequeñísimo cambio en nuestra rutina para comenzar a crear un cambio mucho más grande. Esa acción de levantarme me hacía ir a lavarme la cara y a pesar del sueño, sentirme mucho más alerta. Después de eso mi mente luchaba con la flojera de salir (posiblemente con frío) y correr, pero siempre sucedía lo mismo, después de los primeros minutos corriendo o trotando me di cuenta que la actividad me relajaba, me ayudaba a pensar mucho mejor durante el resto del día e incluso la sentía como una forma de meditación,

un momento para estar solo, desenredando mis pensamientos.

Poco a poco comencé a correr más, a sentirme mejor conmigo y al ver los cambios al correr. Empecé a comer más saludable, a pasar noches de fiesta por carreras en la mañana y sí, a veces soy molesto diciéndole a los demás la magia de correr, pero algo que pocos saben es que a pesar de que aún me cuesta trabajo levantarme en cuanto suena el despertador, ese pequeño cambio transformó mi vida por completo.

 

 

Él lo explica de la siguiente manera:

Primero está la señal, el detonante que informa a nuestro cerebro que puede poner el piloto automático y el hábito que ha de usar. Luego está la rutina, que puede ser física, mental o emocional. Por último está la recompensa, que ayuda a nuestro cerebro a decidir si vale la pena recordar en el futuro este bucle en particular.

Con el tiempo, este bucle —señal, rutina, recompensa; señal, rutina, recompensa— se va volviendo más y más automático. La señal y la recompensa se superponen hasta que surge un fuerte sentimiento de expectación y deseo. Al final se acaba formando un hábito.

Cuando emerge un hábito, el cerebro deja de participar plenamente en la toma de decisiones. Ya no trabaja tanto ni desvía su atención hacia otras tareas. Salvo que combatas deliberadamente un hábito ——a menos que encuentres nuevas rutinas—, el patrón se activará de manera automática. Sin embargo, el mero hecho de comprender cómo actúan los hábitos hace más fácil controlarlos.

Señal, rutina y recompensa. Tres cosas que si aprendes a identificar, pueden hacer que cambies tus hábitos de algo negativo a algo positivo. Y es que ahí está la magia de los hábitos, no se trata de empezar de cero, sino de tomar lo que no te gusta y transformarlo. Si odias levantarte a hacer ejercicio, date un pequeño (y saludable) premio después de cada entrenamiento, tu cerebro hará que sea más fácil levantarte si sabe que recibirá una recompensa. Después de eso, tu cuerpo comenzará a hacerlo inmediatamente.

Lo mismo sucede si quieres estudiar algo, si deseas comer de manera más saludable o dejar algo como el cigarro o el azúcar. Señal, rutina y recompensa, es así de fácil. Despertar temprano no es fácil para mí, pero correr se ha convertido en un hábito tan establecido en mi rutina que eso simplemente fluye con naturalidad, y estoy seguro que si yo pude, tú puedes hacer mucho más. El poema del Libro Tibetano de la Vida y la Muerte de Sogyal Rimpoché que está ilustrado en la parte superior, explica de forma mística como salir de malos hábitos y ciclos innecesarios.