Escrito por Food News
Comer saludablemente es esencial para una vida feliz Comer saludablemente es esencial para una vida feliz Comer saludablemente es esencial para una vida feliz

Cómo evitar la culpa cuando comes y ser feliz
Desde que se dijo que la gula es un pecado capital hemos vivido con la idea de que comer tiene connotaciones negativas. Hoy es mucho más fácil sentir culpa al comer algo que nos gusta, pues las tentaciones son más accesibles que nunca. Abrir el refrigerador, ver una gran variedad de cosas por preparar, cerrarlo y usar una app para pedir una pizza que puede llegar en 30 minutos o menos y sin necesidad de interactuar con ninguna persona era algo imposible hace unos años, hoy es más común de lo que crees.

La accesibilidad a la comida se juntó con una pandemia que ha transformado nuestras vidas por completo y eso ha desatado una ola de desórdenes alimenticios que están más allá del autocontrol y la resiliencia. Si la gente está comiendo más y de manera menos saludable, no es un fracaso personal, sino una forma de soportar y lidiar con los tiempos tan difíciles en los que nos encontramos.


La culpa por comer es común. Incluso al mantener una dieta saludable y balanceada, basta un día de cheat meals para caer en una espiral de culpa y remordimiento, pero es importante contemplar el contexto bajo el que vivimos para cambiar ese sentimiento de ansiedad y nuestra relación con la comida.

Una manera de perder la culpa al comer, es repetir mantras positivos que nos ayuden a configurar nuestro cerebro al momento de pensar en estos alimentos. Pasar de la idea negativa de que son platillos que nos hacen daño a un sentimiento mucho más positivo puede transformar nuestra relación con los alimentos y con nuestros cuerpos por completo.

Una experta en nutrición dijo al New York Times que durante 2020 el número de adolescentes con desórdenes alimenticios se duplicó en su clínica en San Francisco:

 

Hablar con tus seres queridos también es una opción. No sólo porque ellos te pueden ayudar a sentirte mejor, sino que hay ocasiones en que las personas cercanas son las que no te ayudan a validar tu cuerpo y aunque puede ser un tema sensible, muchas veces un poco de comunicación puede cambiarlo todo.

 Hablar con tus seres queridos también es una opción. No sólo porque ellos te pueden ayudar a sentirte mejor, sino que hay ocasiones en que las personas cercanas son las que no te ayudan a validar tu cuerpo y aunque puede ser un tema sensible, muchas veces un poco de comunicación puede cambiarlo todo.

Analizar tu negatividad hacia ciertos alimentos también es importante. ¿Te dices que no debes comer algo porque realmente no es bueno para ti o porque la gente y las redes sociales te han hecho pensar eso? Tal vez algún alimento es

delicioso y en cantidades moderadas no te hace daño, pero el estigma contra algunos alimentos ha crecido tanto que tú crees que sólo por darle una mordida ya estás haciendo algo malo.

Bajo esa misma línea, puedes dejar de seguir las cuentas de redes sociales que no ayudan a tu paz mental y que te hagan sentir culpa al comer, recuerda que no es un pecado, sino una necesidad natural y algo que realmente debería darte placer, pues hay pocas cosas que nos pueden ayudar tanto cuando estamos teniendo un día difícil como nuestro platillo favorito y no tienes por qué convertir ese pequeño momento de felicidad física en algo malo.

La buena noticia es que el placer por comer siempre puede regresar. Se trata de un trabajo mental de resignificación y de autocuidado que te puede ayudar a ver nuevamente uno de los placeres de la vida como algo positivo y no como un castigo o fuente de ansiedad. Comer saludablemente es esencial para una vida feliz y siempre debes buscar mantener un equilibrio, pero hay ocasiones especiales que ameritan tu platillo favorito y no hay nada como sentir esa felicidad al dar el último bocado y sentirte satisfecho física y mentalmente.